
Viernes, 16 Mayo

- Huya de la arrogancia sin caer en el acomplejamiento; Destacar los puntos fuertes de uno mismo es una labor compleja que exige no incurrir en actitudes arrogantes y vanidosas. Se trata de destacar las cualidades propias manteniendo en todo momento la naturalidad y objetividad. En esta situación, la forma es tanto o más importante que el fondo.
- No se muestre insegura; La seguridad en sí misma/o, en las habilidades y conocimientos adquiridos, es esencial para lograr una valoración positiva por parte del entrevistador. Difícilmente se puede creer en alguien que muestra indecisión en sus respuestas.
- No eche tierra sobre los demás; La actitud de un candidato que comenta abiertamente los problemas que tiene la empresa en la que trabaja o ha trabajado con anterioridad y que critica con dureza a otros profesionales genera en el entrevistador una sensación de desconfianza difícilmente subsanable.
- Demuestre su flexibilidad; Es esencial la capacidad del profesional para adaptarse a distintas situaciones y la habilidad para manejarse en el entorno profesional.
- La improvisación es mala consejera; Conviene que dedique un tiempo prudencial a preparar la entrevista. La improvisación inspirará poca confianza.
- Tenga en cuenta las palabras “mágicas”; Utilice las palabras que tienen una fuerza especial: reto, experiencia, futuro, confianza, compromiso, objetivos, eficacia.
