Inflación y Desempleo Baltimore

Lunes, 14 Julio   

En estas condiciones de prosperidad, las tasas de salarios nominales que antes de la expansión de crédito resultaban muy altas para la situación real del mercado de trabajo y que originaban el desempleo de una parte de la fuerza potencial del trabajo resultan ahora no tan altas y los desocupados pueden otra vez obtener trabajo. De todas maneras, esto sucede solamente porque ante las nuevas condiciones de crédito y de moneda, los precios están aumentando, o en otras palabras, baja el poder de compra de la unidad monetaria. Entonces, la misma cantidad de salarios nominales tasas de salarios expresadas en términos de dinero significa menos en salarios reales, y en términos de productos que pueden ser comprados por la unidad monetaria. La inflación puede subsanar el desempleo, solamente acortando los salarios reales de los trabajadores. Pero entonces los sindicatos piden un nuevo aumento de salarios para estar en relación con el costo de la vida en aumento, y volvemos a donde estábamos antes; a una situación en la cual el desempleo en grande escala sólo puede impedirse por otra ulterior expansión del crédito.

Esto es lo que ha sucedido en los Estados Unidos y en otros muchos países en los últimos años. Los sindicatos, apoyados por el gobierno, forzaron a las empresas a admitir tasas de salarios que eran superiores a las tasas del mercado potencial de trabajo, es decir, las tasas que el público estaba en condiciones de reembolsar a los patrones en la compra de sus productos. Esto hubiera ocasionado inevitablemente un aumento en el desempleo. Pero la política oficial trató de prevenir la aparición de un completo desempleo mediante la expansión del crédito, la inflación. Los resultados fueron: un aumento en los precios, la renovación de las demandas para más altos salarios y una reiterada expansión del crédito, en síntesis, una prolongada inflación.