Estrés por Trabajar
Viernes, 16 Mayo 
Desempeñarse en empleos altamente estresantes puede incrementar la presión sanguínea, aumentando a su vez el riesgo cardiovascular, mientras que el desempleo afecta la actividad de las defensas inmunológicas, elevando la propensión a sufrir infecciones y enfermedades.
El estrés, una tensión provocada por las situaciones agobiantes o amenazantes las cuales hacen que el cuerpo y la mente se activen para luchar o huir, es un trastorno muy serio que cuando se prolonga en el tiempo o tiene episodios muy intensos, puede originar reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves. Puede causar desde depresión, ansiedad, apatía, hasta falta de concentración, problemas con el alcohol o las drogas y problemas glandulares, así como influir en la aparición de las enfermedades cardiovasculares, digestivas, respiratorias y oncológicas, según algunos estudios.
Pero este desorden cada vez más frecuente puede mantener una relación contradictoria con una de sus principales causas, la actividad laboral, ya que de acuerdo a las últimas investigaciones una persona puede perder los nervios debido a su trabajo, ¡pero también debido a su ausencia!.
El estrés laboral es el segundo problema de salud más frecuente en los países de la Unión Europea (UE), después de los trastornos músculo-esqueléticos y supone un coste de miles de millones de euros, según la última encuesta del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo español, que advierte que un 50 por ciento de los trabajadores tiene estrés.
